Por qué lo Barato sale Caro

Un suscriptor me envió un amable email solicitando la posibilidad de tener acceso a un completo (sí, completo) entrenamiento 1 a 1 conmigo, pero que estaba en condiciones de pagar mis honorarios más adelante cuando comenzara a facturar (es obvio que ni siquiera se trata de alguien con un negocio en marcha).

Sinceramente el mensaje que recibí es mucho más extenso que la línea anterior, habla también acerca de todo lo que él ha aprendido leyendo mis textos, ideas que vio o escuchó que dije en algún lado y luego implementó con éxito en su negocio, etc. Solo extraigo la parte que a tí y a mí nos interesa.

Normalmente no respondo esta clase de ridiculez, pero noté cierta “resignación” en sus palabras y un casi desesperado pedido de ayuda, por lo que le dije exactamente lo que pienso acerca de no invertir en uno mismo:

1. Nada es gratis. Cuando alguien dice: “¡esto no lo pagas, obtenlo ahora!” piensa que otro, de un modo u otro, ya pagó por tí.

2. Cuando uno desea fervientemente algo, nada ni nadie lo detiene. Y menos aún cuando hablamos de dinero. ¿De verdad alguien cree poder convencerme de que está dispuesto a cambiar su vida, vivir bajo sus reglas haciendo lo que desea y no puede conseguir o tomar prestados unos miserables cientos de dólares para comenzar? Yo no lo creo.

3. Mi historia es prueba de lo que digo. Hace más de 13 años recibí la invitación de un “Gurú” anglo muy conocido en aquel entonces. Si mal no recuerdo, meses antes había adquirido un software, por lo que seguramente me tenía en su lista de clientes. La cuestión que esa invitación tenía una “barrera” de USD 400 para empezar.

En aquel momento, usd 400 para mí era un sacrificio muy grande, realmente no podía darme el lujo de perder ese dinero “probando” buenas ideas.

Sin embargo, comprendí que si realmente quería dedicarme y avanzar seriamente en mis proyectos necesitaba estar al lado de alguien que no solo sabe cómo hacer las cosas, sino también tener la chance de consultarle en cualquier momento.

Luego de pensar durante varios días, decidí enviar el pago (por cierto, en aquellos años pay pal no estaba activo en mi país y las tarjetas que usaba en ese entonces tenían limitaciones de toda clase, fue una odisea hacerlo)

Y aquí está la cuestión: Gracias a que invertí seriamente en mí, de algún modo me ví “obligado” a no defraudarme y hacer todo lo que debía para lograr mis metas.

¿Qué hubiera pasado si esa misma información la recibía “gratis”?

Probablemente seguiría aún hoy durmiendo en algún rincón del disco duro de mi ordenador o simplemente, nunca la hubiera aplicado.

A juzgar por los resultados que he obtenido y obtengo, tan mal no lo hice verdad?

Pues bien, esta es la verdad acerca de por qué lo “barato” sale caro.

About The Author

Adrian Marquisio

Adrian Marquisio es un emprendedor serial, fundador de múltiples negocios y mentor. Actualmente ayuda a emprendedores y consultores que buscan una forma simple y rentable de hacer crecer sus negocios.