Lo Esencial Es Invisible A Los Ojos

Una vez más (ya casi se está volviendo un hábito) recibí un mensaje de un suscriptor diciendo esto:

“Adrian, cuando empecé a seguirte francamente no tenía muchas expectativas. Pensaba que eras “otro gurú más” tratando de vender sus cursos para hacer esto o aquello. Debo confesarte algo, me equivoqué por completo. En estos meses que llevo consumiendo tus contenidos he aprendido más que en todos los cursos, membresías, webinarios y entrenamientos que participé. Seguro voy a querer participar de alguna llamada o formación que tengas disponible pero antes me gustaría si es posible que respondas esta pregunta ¿cómo haces para escribir un correo diario con tanta calidad? seguro hay algo detrás de eso. Bueno, me despido. Un saludo y que sigas cosechando éxitos. M.D.”

Antes una aclaración:

Correos como el anterior recibo entre 3 a 8 por día. Como mínimo.

Solo que casi nunca los daba a conocer, hasta ahora.

Sin embargo, me he dado cuenta que la mayoría de las peguntas se repiten una y otra vez (casi como si se hubieran puesto de acuerdo) por lo que a partir de hoy voy a comenzar a incluir algunas de ellas en estos mensajes.

Dicho esto pasemos a la pregunta de M.D.

Para escribir un correo todos los días “sin despeinarse” (en mi caso esto es imposible que ocurra de todos modos) se necesitan dos cosas:

1. Tener algo para decir.

Es curioso esto, algunos pretenden querer enseñar lo que todavía ni ellos saben hacer y mucho menos, tienen algún resultado real y duradero para mostrar. Por ejemplo, cuando comencé a distribuir mi primer boletín de marketing (2006-2007) lo hice a partir de la experiencia que tenía promocionando productos, escribiendo cartas, correos, artículos, etc.

O sea: no necesité hacerme pasar por nadie, ni prometer cosas increíbles ni nada de lo que ves a diario. Simplemente el hecho de compartir lo que hacía entre aquellos que buscaban aprender lo mismo era más que suficiente.

Por lo tanto, la primera cosa que hay que tener es: conocimiento, experiencia, resultados, fracasos, saber cómo hacerlo, hacerlo o lo que para poder escribir.

2. Un sistema.

Me habrás oído mil veces hablar acerca de la importancia de tener y aplicar sistemas probados de marketing. Pues bien, en el caso de los correos esto también se vuelve algo esencial, casi indispensable.

Uso el mismo proceso para escribir cualquier clase de contenido (no importa si estoy hablando de marketing, negocios, inversión, perder peso, ejercicio, parejas, golf, idiomas o lo que sea) y de ese modo puedo crear cualquier boletín literalmente en menos de 10 minutos.

Sí, este correo que ahora lees lo escribí en menos de 8m. (y otros 4 para su posterior revisión)

Ahora bien, he aquí un “secreto” (lo expreso así para que leas con atención y no lo pases por alto) – La realidad es que los correos tienen que funcionar dentro de un sistema completo de marketing (un sistema para escribir correos, otro sistema para comercializar lo que venden esos correos) dado que un boletín diario solo es efectivo bajo ciertas condiciones.

Por ejemplo, dependiendo el público que los lee puede que resulte necesario incluir una secuencia de emails con disparadores de acción específicos, recuerda que a veces: “lo esencial es invisible a los ojos” (El Principito)

Menciono esto porque muchos creen que solo basta con enviar cualquier cosa a su lista solo con tal de figurar.

Y es exactamente lo contrario mi estimado Empresario:

La gente valora lo que puedes hacer por ellos.

No que le hagas perder su tiempo.

About The Author

Adrian Marquisio

Adrian Marquisio es un emprendedor serial, fundador de múltiples negocios y mentor. Actualmente ayuda a emprendedores y consultores que buscan una forma simple y rentable de hacer crecer sus negocios.